Concierto de hip-hop

Él empezó a gritarme y yo querer escapar, cada paso que dio hacia mi yo di dos en dirección contraria...

La música retumbaba en mis oídos, las luces me cegaban, la sala no era demasiado grande, pero estaba llena de jóvenes como yo gritando y saltando para animar al cantante hip-hop.

Me encontraba casi adelante pero hacia una esquina, con todos mis amigos y mi novio, sonreíamos, definitivamente lo estábamos pasando como planeamos, hasta que en un segundo mi mundo cambió. Giré mi cabeza hacia la izquierda y le vi. Era un chico alta de ojos claros y sonriente, efectivamente muy atractivo. El mundo se me paró, el mundo, el tiempo y el corazón pero después me sentí avergonzada, nunca había creído en flechazos ni el destino.

Pero quizá fue eso lo que nos unió. Finalizó el concierto y comenzó una fiesta, al avanzar la noche la cantidad de alcohol que ingerí iba siendo mayor, así como mis ganas de divertirme, salí para afuera con mis amigos a fumar con tan mala suerte que mis manos no me respondían bien para liarme un cigarrillo entonces se acercó una chica y me pidió, le contesté que no tenía pero alcé la vista y a unos metros vi un chico que no conocía pero fumaba, entonces le agarré su mano y le dije: -Ven. Le pedí un cigarro para cada una y comenzamos a charlar, resultó que pasado unos minutos apareció un chico.

Era el que había visto en la sala. ¿Cómo era posible tanta casualidad? Sin dudarlo y animada por el alcohol, aproveché mi oportunidad y le hablé, al acercarme era aún más atractivo, su mirada era azul como un cielo o un mar y su voz me pareció azúcar en mis oídos. Charlamos y bailamos. Los siguientes días contactó conmigo. Nos enamoramos completamente, dejé a mi novio, comencé a trabajar y me mudé con él.

El calor de su cuerpo, su apoyo, conocernos sin duda era increíble. Era magnífico, me hacía la comida si llegaba cansada, cuando caminábamos juntos si tropezábamos se daba cuenta y me agarraba, me daba sorpresas, regalos y bañándonos juntos alguna vez me acarició el pelo y enjabonó cuidadosamente. Todo fue perfecto hasta que comenzó a resquebrajarse esto. Los dos cambiamos. Él empezó a gritarme y yo querer escapar, cada paso que dio hacia mi yo di dos en dirección contraria, mi historia de amor se borró de la peor manera, escribiendo odio sobre el amor, desconfianza en los abrazos y lejanía en nuestro corazón.

Aún hoy sigo enamorada. Aún hoy él me busca. No supimos respetarnos y valorarnos y rompimos lo más bello en esta vida. Aún hoy te quiero Alejandro. Ojalá todo hubiera sido diferente.

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