Sentimientos recíprocos

Sentíamos lo mismo en todo...

Es muy cómico seguir una historia que antes intentaste concluir, pero tiempo después viste que no debiste hacerlo, ella tenía continuación, creímos saber que todo iba a terminar pero esta historia no muere. Cabe destacar que las cosas empezaron en la universidad, pero no les comenté la historia de amor y tristeza del colegio, donde la mayoría es víctima del bulling, con esta historia muchos de ustedes quedarán perplejos.

En mi caso, traté de divertirme, lo normal, pero uno nunca se salva de alguien que siempre quiere joder.

Cuando tenía 12 u 11 años, no recuerdo bien, lamentablemente no supe aprovechar este tiempo, pero tiene sus cosas buenas, como todo. Al principio era un chico tímido, que después fui dejando y me fui ambientando, los primeros años no tenía suerte con las chicas, pero luego mi suerte se fue aumentando (o eso creía yo) recordé que lo que más hacíamos era jugar fútbol, eso era fijo, en una hora libre o después de clases, aunque era común en horas de edución física.

A partir de primero de ciencias (cuarto año de bachillerato) las chicas empezaron a buscarme, primero que nada, a mí me encantaba una chica de familia portuguesa, pero ella no me prestaba mucha atención como esperaba, su descripción es la siguiente: cabello rubio, alta, con finos labios, ojos marrones, piel blanca, era muy bonita y ya a esa altura las hormonas se encuentran muy alborotadas, lamentablemente me estaba empezando a enamorar solo, les comento que ella tenía una amiguita de estatura baja, piel bronceada, cabello liso, boca con labios normalmente finos, (no tipo portu) cabello castaño medio y ojos azules, era muy bonita también, de rasgos finamente europeos, pero no me cuadraba mucho esa chama, todo el mundo quería con ella, ¿por qué? no lo sé, algo tenía que yo no le veía.

Tiempo después, yo realizaba el intento inhumano de saludarla, los nervios me atacaban como un millón de púas al aire clavándose una a una en tu estómago, a fin de cuentas aún seguía tímido en ese aspecto y era extremadamente virgen, en fin, ella no me paraba en lo más mínimo, pero su amiguita sí, ¿qué pudo haber visto en mí? no lo sé, pero en las escaleras, en los pasillos, en todos lados, se me presentaba dándome su mano y diciéndome su nombre seguido de un «mucho gusto», pensaba que no podría ver algo en ella, pero poco a poco al ver sus intenciones me fue empezando a gustar también, por lo que aunado a eso, me empezó a dar nervios cuando la veía, seguramente a ella también cuando me le aparecía.

A partir de este punto, la historia colegial empezó a cambiar, quise empezar a buscar a la amiguita de la rubia, pero los nervios e inseguridad me frenaban, capaz ella se suponía que le estaba sacando el cuerpo, cuando por dentro era otra historia.

Un día, estábamos en una reunión de todos los años en la terraza cercana a nuestro salón y ella estaba ahí, estaba formando un círculo con sus amigas en una zona determinada del sitio, yo, por supuesto, estaba con mis amigos de siempre (que por cierto, aún mantengo contacto), de repente, una de sus amigas empieza a echarle broma indicándole mi nombre y vi que estaba siendo muy observado por todas ellas menos la chica a la cual se me presentó infinidades de veces, posteriormente, esa misma muchacha que le estaba echando broma viene hacia mí, y súbitamente la chica a la cual le gustaba la detiene y le dice que no lo haga, que se quede quieta, muchachos y muchachas, en ese momento me di cuenta de la realidad la cual estaba viviendo, realmente le gustaba, era de suponerse, a menos que haya sido por burla, cosa que no creo.

A final de cuentas no la busqué, y sinceramente sentí que perdí esa oportunidad, hasta que un buen día voy en camino al salón ya que se me había quedado un cuaderno útil para la clase de laboratorios de biología, fui completamente solo y de repente veo que ella viene en sentido contrario completamente sola también, y sí, ese día sucedió lo inesperado, nos quedamos viendo fijamente, sentí como una fuerza inhumana que hacía que no despegara mi vista de sus bellos ojos, fue reciproca la acción, seguimos de largo uno al otro, hasta que escucho un leve suspiro proveniente de ella y escucho mi nombre en una voz disimuladamente baja (sí, ya se sabía mi nombre por las tres mil veces que se me presentó), me detengo, volteo de manera lenta y veo que ella viene hacia mí como cuando una persona está totalmente decidida a realizar algo, millones de cosas pasaron por mi mente en ese momento, pensé que me iba a besar, pero primero me dijo, vayámonos para allá un momento que debo decirte algo, ese sitio a donde ella quería ir era nada más y nada menos que el salón a donde iba a buscar mi cuaderno que estaba completamente solo, ya que todos estaban en el laboratorio, en eso ella me dice lo siguiente «disculpa que te diga esto de manera tan repentina y sin conocernos mucho, pero desde que te vi me pareciste atractivo, y de verdad quisiera que por lo menos me pararas bolas, te lo ando diciendo de esta manera porque no aguanto más el saber que no lo sabes», OMG!, en ese momento me dije «¿¿¿QUEEE????, ¿¿¿¿COOMOOOO???»

Sentí el vacío más grande de mi vida, porque nunca en la vida se me habían declarado de esa manera, fue la mejor noticia que había recibido a ese nivel de vida que llevaba, me había quedado sin palabras en ese momento porque no quería cagarla, quería que se diera mucho más, así que pensé muy detenidamente las palabras antes de decirlas, le dije lo siguiente «¿sabes una cosa?», repentinamente ella me interrumpe diciendo «Por favor, si es malo no me lo digas» con una cara de pánico a que le fuera a romper su corazón, a lo que reintegro y le digo «tranquila, no te haré daño, sería lo último que haría», no me hacía falta tantas palabras para que su angustia bajara y sonriera, le digo a continuación «¿sabes? yo también he pensado en ti desde que te pusiste a presentarte millones de veces».

Soltó una pequeña carcajada después de eso, sonrió y le digo «creo que es recíproco lo que sentimos, ¿no?» a lo que sin pensarlo dos veces ella se me acerca, como mencioné antes, es baja de estatura pero de edad contemporánea, coloca sus pies de puntillas por lo que procedo a tocar su cara por la zona de los cachetes y tocamos nuestros labios por primera vez y no solo eso, también hubo juegos de lengua en ese primer beso, ella me tocaba la espalda y a la vez apretaba mi ropa, yo acariciaba sus cachetes con el dedo pulgar, ya que tenía toda mi mano en su cara y la otra mano en su cintura, fue con tantas ganas que tardamos casi 10 minutos  besándonos y tocándonos, no imaginé que me fuera a decir de esa manera lo que ella sentía, sinceramente por mi grado de timidez necesitaba un impulso, pero no de esa magnitud, aunque se me hizo más fácil todo, la verdad no esperaba que nos fuéramos a besar tan pronto y mucho menos un beso tan apasionado como ese.

Luego de todo ese gran acto de amor recíproco, me dijo, tomados de las dos manos uno al frente del otro, «¿no te lo esperabas así verdad?» a lo que le respondo «realmente no lo esperaba pero me gustó muchísimo, tanto así que estoy seguro que soñaré con esto una y otra vez» y ella me da la mejor respuesta que un chico tan afortunado como yo esperaría «ya no tendrás que sobarlo,  porque sabes que se te ha hecho realidad una pequeña parte de lo que soñabas y sucederá más en la realidad», posteriormente añadió «yo tampoco me lo esperaba así tan genial, pero me encantó que haya resultado así».

Después de todo este momento dorado le pregunto si quisiera entablar una relación conmigo, ya que habíamos hecho tal cosa que tanto añorábamos, a lo que me respondió «¿qué tal si vamos poco a poco?» por la concha, no me esperaba eso, pero no me pareció mala idea, ella se da la vuelta sin soltarme la mano derecha y salimos del salón, pero antes de salir la cojo hacia mí y le doy otro beso a lo que ella me responde de la misma manera, ese beso duró aproximadamente 5 segundos, y me dijo sonriendo «tranquilo bebé, ¿ibas a buscar algo por este piso?», recordé en ese momento a lo que fui a hacer en ese piso y lo busqué rápido mientras me esperaba en la puerta del salón, luego nos fuimos juntos hasta las escaleras, realmente no me importaba faltar a la clase, quería estar con ella siempre para donde fuera, pero me dijo con una sonrisa de pícara «ve a tu clase mi bebé, luego nos vemos con más calma en la salida» le dije «esta bien princesa, te extrañaré en clases» luego de eso solté una pequeña risa y nos marchamos a donde iba cada uno.

Ya se podrán imaginar lo tanto que le presté atención a la clase, ¿verdad?, bueno, una vez terminada la clase, que por suerte era la última del día, fui de una vez a buscar a mi chica despidiéndome de los muchachos a quienes no les conté absolutamente nada, solo pensaba en su cara, su cuerpo, sus ojos, wow, esos ojos azules como el océano era lo que más me tenía atolondrado, al salir del plantel, a lo lejos, en la esquina donde siempre esperamos a la camioneta que iba a donde vivimos, porque también vivíamos relativamente cerca, estaba ella, viéndome y esperando por mí como había imaginado antes, me dije «ya sé lo que le ven los demás, es tan hermosa», nos montamos disimuladamente, no había puestos disponibles para sentarse por lo que nos quedamos de pie, una vez que estábamos lejos del colegio nos empezamos a abrazar, hacer cariño en las manos, etc. pensé que estaba soñando pero no era así, todo era tan vivido, que no lo creía, me dije «el destino sonríe para mí esta vez, al fin», nos dimos unos cuantos besos penosos por estar en público, pero todo terminó muy bien para expresar nuestro amor en público por primera vez, la verdad, no estuvo mal, esos buenos tiempos de colegial son los que nunca se olvidan hasta que se van, a partir de ese momento se convierten en recuerdos dolorosos.

Ya cuando estaba en quinto año, y ella en cuarto, cabe destacar que en el momento que estábamos juntos por primera vez ella tenía camisa azul y yo beige, ya a ese nivel los dos teníamos camisa beige, se veía más contemporánea la cosa. Recuerdo que sus amigas le preguntaban si se había empatado conmigo, cosa que ella negaba porque decidimos no decirle a alguien por los momentos, para evitar habladurías y estupideces de carajitos inmaduros o envidiosos, ya que ella sabía que tenía una fila de admiradores, solo que su corazón era mío, la verdad admito que nuestra relación de incógnito fue especial.

Una vez quedamos de acuerdo para irnos a su casa que siempre estaba sola, para así estar con más libertad y privacidad a la vez, se los contaré de la mejor manera: apenas salimos del colegio, nos fuimos a su casa tal como acordamos esa vez, entré a su sala que poseía mobiliario de arquitectura antigua, seguramente sus padres eran de descendencia portuguesa, ya que había visto esa decoración anteriormente en casa de portugueses, tomamos una vaso de agua para bajar los nervios que nos sometían en ese momento, hablamos un rato acerca del colegio y acerca de lo que han dicho o sospechado los demás, eso nos tomó aproximadamente 20 minutos, luego de eso  fue que empezó lo bueno, nos vamos agarrados de manos en dirección a su cuarto, me dije «nada, aquí perdí mi virginidad y seguramente la de ella también» (se me había olvidado mencionarles que ya llevábamos 11 meses en nuestra relación a escondidas, es decir casi un año, el tiempo pasó extremadamente rápido), en lo que entramos ella me dice «me gustaría hacer más cosas contigo, ¿y tu?», esa fue la pregunta que me hizo sentir aquel vacío que sentí por primera vez, pero a la infinitésima potencia, a lo que le respondo «sería un placer» y ella replica «¿sería un placer qué?, rápidamente le respondo «sería un placer hacer más cosas contigo», ya prácticamente estábamos pensando lo mismo, poco a poco nos fuimos acercando más con las manos agarradas sintiendo esas mariposas en el estómago al saber lo que vamos a hacer por primera vez, imagínense lo que sucedió luego, se repitió pero con más intensidad ese beso que nos dimos hace casi un año, poco a poco la voy acercando a su cama, la siento primero sin separar nuestros labios, ella lentamente va dándome paso a su cuello para que pueda besarla lentamente, empiezo a besarla por el cuello, ya se va sintiendo lo caliente que se torna el ambiente, luego fuimos quitándonos nuestras chemises que resaltan el emblema del colegio, fue increíble como me sentía al hacer tal cosa y al ver su ropa interior superior que sostenía sus medianos senos adolescentes, separé mi boca de su cuello, a lo que nos quedamos viendo las caras de placer que sentíamos el uno al otro, eso fue como si me hubiera encendido la llama que nunca había probado, luego ella me acaricia el pecho sin yo pedírselo, en ese momento ella me comenta que es virgen y yo le confieso sin dudarlo que también lo soy, a lo que ella me invita a experimentarlo, luego de esa pequeña charla ella me empieza a quitar el pantalón y yo le quito el suyo (en el colegio donde estábamos no permitían faldas), una vez estando solo en ropa interior me coloco encima de ella por lo que mi corazón latía fuertemente, a lo que ella se dio cuenta y me dijo «toca el mío» y para mi sorpresa también estaba acelerado, me gustó mucho saber que sentíamos lo mismo en todo, cualquiera diría que teníamos la relación perfecta, después de ello, fuimos a la fase preliminar, nos quitamos la ropa interior sin vernos, estábamos besándonos y obviamente teníamos los ojos cerrados, wow, cuando siento sus senos rozarse con mi pecho y mi pene erecto tocarse con su vagina me sentí extrañamente feliz, fue una mezcla de emociones indescriptibles, era nuestra primera vez y estábamos a punto de tener relaciones, se podrán imaginar lo que hicimos luego, realmente no pensamos en preservativos, no estábamos pendiente de ello ni las consecuencias que trae el no usarlos, solo queríamos sentirnos el uno al otro, ella estaba nerviosa porque segundos antes de hacer la penetración me lo dijo y añadió «te suplico que no seas tan rudo conmigo» cosa que me parecía absurdo, nunca la trataría de esa manera y mucho menos en ese momento, de manera lenta fui posicionandolo, la fui a penetrar de manera suave recordando esas charlas que mantenía con mis compañeros experimentados, y luego veo que su cara cambia repentinamente a una cara de placer y dolor al mismo tiempo, ya había entrado y el himen no existía.

Después de esos segundos, tuve que hacer un pequeño esfuerzo, pero fue rápido y placentero después, para ella también, aunque sentía que le dolía un poco pero me repetía  constantemente «sigue, no pares por favor», sin caerles a mentira, duramos 2 horas y 34 minutos haciéndolo, de los nervios, emoción, entre otras cosas que sentía no me permitía terminar rápido, creo que eso fue lo que más le gustó de mi después de su amor a primera vista, cuando ya había terminado el gran encuentro amoroso, nos quedamos hablando un poco sobre como se había sentido, a lo que empezó a llorar repentinamente, realmente no sabía qué hacer, no sabía por qué lloraba, me dije «seguramente es porque perdió su virginidad», lo que hice fue abrazarla y decirle «te amaré por siempre pase lo que pase», ella lo que hizo fue abrazarme fuerte y decirme con lagrimas en los ojos «gracias por este momento, nunca lo olvidaré, eres mi presente y probablemente pronto mi pasado, pero no serás mi futuro».

Tuve esa frase dando vueltas en la cabeza, le mencioné «No entiendo bebé, ¿por qué no podré ser tu futuro?». Ella me menciona «algún día lo comprenderás, ya verás», desde ese momento decidimos concretar nuestra relación, nunca habíamos discutido, era increíble, sentí que eramos el uno para el otro.

Pasado un tiempo salimos del bachillerato, ya había entrado en la universidad y ella aún seguía en el colegio, era extraño, pero ella siempre fue mi novia perfecta y eso nada lo cambiará, luego ella se gradúa y me dice que no entrará en la universidad, yo si estuve viéndola algo extraño desde hace unos años para acá, me dije ¿qué tendrá?, ya que se notaba algo desanimada, delgada y demás.

Hasta que llegó el momento que me mencionó lo que debió decirme hace tiempo, diría que es la peor noticia que he recibido en toda mi vida, ella poseía un tumor cerebral que identificaron tardíamente maligno ya que era benigno y no había peligro, lentamente sentí que mis ojos se reventaban de la tristeza, las lágrimas empezaron a salir solas, sin necesidad de que me dijera más, la abracé y me dije «¿por qué?, ¡¿por qué me haces esto?!, ahora entiendo el porqué no habría futuro para nosotros», ella no pudo aguantar las ganas a lo que mutuamente compartíamos el mismo sentimiento de nuevo, le pregunté de la manera más calmada posible que si se lo estaba tratando a lo que me mencionó que sí, que la van a operar en dos días, le pregunté dónde por lo que me mencionó una de las clínicas de la ciudad capitalina, ese día fui a esperar, no se imaginan cuánto recé porque todo saliera bien, hasta le prendí una velita a mi santo, la operación duró unas 7 horas, por lo que sentí que esas horas pasaron pesadamente y lentamente, no podía aguantar, sentí que todo iba a salir bien, pero de igual manera tenía miedo de que algo saliera mal, recuerdo que en mi mente solo tenía la canción de BSB llamada «Shape of my heart», cosa que no me ayudaba a mantenerme normal.

Pasadas esas 7 horas y 30 minutos, la asistente con una cara poco convincente nos menciona lo siguiente «Buenas noches…. no sé como decirles esto… pero…. lamentablemente no tuvimos mucho éxito en la operación, ya que el tumor se propagó rápidamente en el cerebro ocasionando su muerte», ya la asistente con lágrimas en los ojos al vernos desmoronar menciona a continuación con voz quebradiza «tratamos de hacer lo que pudimos, pero no resultó de manera correcta, no resultó lo que esperábamos», como los padres me tenía como que solo era su amigo inseparable solo me marché al baño. Y empecé a llorar descontroladamente, sentí que el mundo se había acabado para mí, que no tenía razón de ser, que el destino solamente trata de convencerte de que la vida va a ser diferente, pero no es así, ese, sin duda alguna fue un golpe muy doloroso, pero no soy el único que habría pasado por eso, mi bebé se fue a una mejor vida, no fui a su velorio ni entierro porque simplemente no aguantaría ver su cara y saber que no volverá más.

Aún sigo visitando su lápida y no he podido tener una relación con alguien más, porque simplemente no tengo el sentimiento abierto para otras personas, mi corazón se ha cerrado, está totalmente destruido, pero conservo muy buenos recuerdos de ella, buenos recuerdos colegiales que siempre perdurarán y  recuerdos dolorosos que también perdurarán.

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3 Comentarios

  • Esta es la primera historia de amor que me ha impactado, realmente lo siento, pero saber una cosa, al menos la hiciste vivir, fuiste su todo, en donde quiera que este ella es tu ángel guardian, se que nunca te recuperaras, pero si Dios te dió la vida algún día podras amar nuevamente.

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