Ya no puedo confiar

Le preguntaba y siempre me decía que estaba con esta amiga.

Mi historia comienza hace un par de años cuando empiezo a darme cuenta de que mi novia hace cosas raras… Raras me explico, por ejemplo, no tenía un grupo de amigas para salir, tenía un par de amigas sueltas pero poco más y solía quedar pues una vez al mes con alguna, o incluso menos… Pues empezó a quedar casi todos los días con una, bueno, eso me decía a mí. A mí se me hacía raro porque nunca había quedado tanto pero me decía que su amiga lo estaba pasando mal, que estaba triste y que tal y cual, yo me lo creía aunque me empezaba a parecer cada vez más raro.

Dicen que cuando te la pegan el cornudo es el último en enterarse pero en mi caso no tardé mucho en darme cuenta es que ella tenía una vida tan rutinaria que romper esa rutina era muy extraño. Le preguntaba y siempre me decía que estaba con esta amiga o con alguna otra hasta que un día insistí en ir con ella (porque también conocía a la amiga) y me decía que no, que mejor las dos solas para hablar de sus cosas, y yo pero qué más da si ya me has contado que está triste, igual entre los dos la animamos, y nada, no había manera. Al final se marchó y yo la seguí. Me sentía mal haciéndolo pero peor me sentía cuando pensaba en que algo raro pasaba y sospechaba el qué.

Por desgracia no me equivoqué y vi cómo se encontraba con otro tío en la puerta de una cafetería, se besaban como si nada y entraban dentro. Yo sentí como si me pegaran un puñetazo en la cara, no podía creer que ella sería capaz de hacer algo así y menos con tanta pachorra como parecía que tenía ella, que me mentía con una tranquilidad alucinante.

Me marché de ahí porque no soportaba la imagen aquella de verlos juntos, si ella sonreía más de lo que la había visto sonreír nunca!! Estaba pletórica!! Dolía un montón ver eso. Porque yo estaba muy enamorado de ella y no podía ni verla ahí con ese tío, ni pensar en que llevaba tiempo engañándome, no podía asimilar que eso me estaba pasando a mí, porque era lo típico que ves en la tele o te cuentan de alguien pero nunca piensas que te puede pasar.

Cuando llegó a casa no aguanté y le dije que la había visto, ella reconoció que llevaba unos meses llevando esa doble vida, que se había enamorado de un compañero de su oficina y que no había sido capaz de hacerlo bien, que no quería engañarme pero que tampoco sabía cómo dejarme pero que tampoco podía dejarlo a él y estaba hecha un lío.

Yo realmente no entendía nada porque a mi modo de ver las cosas son más fácil o al menos hay que intentar hacerlas bien. Podría haber llegado a entender (no en el momento pero sí con el tiempo) que se hubiera fijado en otro e incluso enamorado de otro. Es una putada, me vendría abajo y lo pasaría fatal por supuesto, pero entra en mi razonamiento. Lo que no entra ni entrará nunca en mi cabeza es la mentira.

Le dije que si se había fijado en otro o se había enamorado de otro que al menos hubiera sido valiente de decírmelo, dejarme si estaba segura de que quería estar con el otro y ya está. Pero que no me parecía ni medio normal que hubiera llevado una doble vida, que hubiera estado viendo a otro mientras vivía conmigo, se acostaba conmigo y todo estaba normal conmigo. Había sido muy egoísta y así se lo dije, que hay que tener un par y dejarme y ya está, que todo se supera, pero desde luego que te pongan los cuernos cuesta más.

Me pidió perdón pero no valía para nada, además para qué? Si ella tenía super claro que quería estar con el otro… y con el otro que se fue. Yo lo pasé fatal de hecho todavía tengo heridas, me cuesta confiar y no consigo tener una relación duradera porque no me fío de nadie. Siempre pienso que me la están pegando o me la van a pegar, me vuelto desconfiado y a veces hasta celoso y es una locura. Me da rabia porque yo no era así pero no sé si alguna vez volveré a confiar en alguna chica.

1 Comentario

  • que lastima que putas se tiren de esa forma a los hombres, ojala dios te conceda una buena mujer y ella te comprenda para que tu puedas devolverte esa confianza y amar nuevamente y a esa otra olvídala por que cuando uno ama nunca engaña

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Informo que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Óscar Giménez Aldabas, como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar los comentarios en este blog. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de OVH Hispano S.L.U. (ver su política), proveedor aprobado por el Comité Europeo de Protección de Datos. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en oscar@kicaweb.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en la política de privacidad.