Mi segunda vez y siendo infiel

Yo soy mucho más joven; cerramos el café a las 11 y la escena se repitió,

Hola, es increíble el cómo los vacíos en una relación pueden llevarte hacer cosas realmente locas,  especialmente a las mujeres, y como un hombre inteligente y fan de los “pequeños grandes detalles” (cosa que le falta a muchos) puede sacarte de control sin que te des cuenta. Pues bien, eso fue exactamente lo que me ocurrió a mí.

Soy Fernanda, tengo 26 años, y estuve en un noviazgo relativamente bueno durante 7 años, con planes de boda, pero no se sabe ni como, ni cuándo ni porqué, pero se acabó.  Fue difícil, pero no tanto como lo pensé, gracias a la presencia de Jorge. A él, lo conocí en octubre del año 2013, abrió un café cultural bastante interesante y llamativo para mis gustos intelectuales, definitivamente ir allá me daba plena satisfacción empezando por la atención de Jorge, que aunque físicamente no es un adonis, tiene un cerebro demasiado provocativo para mi gusto, un hombre muy interesante e inteligente y para nada egoísta a la hora de enseñar. Cabe aclarar, él tiene 43 años, mayor para mí, si, lo sé, pero en esa época no era consciente de eso, porque nunca pensé que me fuera a involucrar con él. A pesar de los celos de mi novio, hoy mi ex novio, ahora es que entiendo cuál era su temor, aunque terminamos por razones ajenas, yo me involucré con Jorge meses antes de terminar con José, mi ex.

Entre charla y charla, el café fue creciendo en su demanda, y ahí fue donde empecé a trabajar con Jorge eventualmente, nunca pasó nada, todo un señor, un caballero, respetuoso, y fiel a su novia, la cual vive en otra ciudad y se ven por ahí cada mes. Ella es divorciada al igual que él, ella tiene dos hijas, él no, sin embargo, no viven juntos, a su relación la llaman noviazgo. Yo soy muy extrovertida, y tengo un vicio tonto que es el de provocar de cierta manera a los hombres, diciendo cosas así como que estoy celosa, o enamorada, pero en broma y ellos lo saben, con lo que no cuento a veces es que soy víctima de mi propio invento y eso me ocurrió con él.

Empezamos a estudiar juntos, y paralelamente a esto, empezamos a compartir escenarios fuera del trabajo, siempre tomábamos café después de clase, y se nos iban las horas conversando de muchos temas, pero siempre aprendiendo de él. Por esa época mi relación con José empezó de mal en peor, él no me volvió a tocar en cambio con Jorge, a pesar de que nunca nos habíamos dado un beso, empezamos a sentir deseo el uno por el otro, ya que él me lo hacía saber cuándo me decía que lo provocaba y que me iba asustar el día que me arrancara los botones de la blusa; fue un momento supremamente erótico para mí, por medio de sus palabras. Aclaro en esta historia que solo había tenido relaciones sexuales con José, pues ambos perdimos la virginidad juntos, y yo estaba obsesionada por experimentar con un segundo hombre. Pues bien, la advertencia de Jorge se cumplió, se llegó el día en que me besó por primera vez, en medio de un cafetal, con los compañeros de grupo en la casa principal, nosotros nos fuimos con la excusa de tomar fotos, pero no pensé que él se fuera atrever a besarme y tocarme, pues siempre lo subestimé y siempre creí que él no iba a ser capaz de tomar el riesgo.  Mi novio no me volvió a tocar, el deseo que corría por mi cuerpo era impresionante, y Jorge no solo me besó sino que me tocó, me tocó de una manera que mi cuerpo reaccionó automáticamente dándole a saber a el que estaba muy complacida por sus caricias, sin embargo, no estuvimos juntos debido a mi nerviosismo y obviamente a la falta de protección.

Días después fui a trabajar, nuestra amistad siguió como si nada, ambos maduros, especialmente yo que soy mucho más joven; cerramos el café a las 11 pm aproximadamente y la escena se repitió, nuevamente sin protección, pero la tercera fue la vencida, entre muchas dudas,  más que todo por parte de él, decidimos estar juntos, decidí que el fuera mi segundo hombre sin que él lo supiera, él estaba muy nervioso, porque según él, no suele ser infiel, no va con sus principios, y la verdad, yo le creo, porque me ha demostrado ser un hombre correcto, no obstante, le pudo su deseo hacia mí, y me hizo suya por primera vez, yo no podía creerlo, mi segunda vez, estaba feliz y más aún porque era con él, un hombre inteligente, sencillo, experimentado, y especial, un hombre de pequeños grandes detalles. Eso ocurrió en agosto del 2014, y no volvió a suceder, yo seguí yendo a trabajar, seguíamos conversando, tomando café, pero íntimamente no volvió a suceder, siempre había alguien con nosotros, su hermano que trabaja con nosotros, o los amigos, o la novia, etc. Yo, me quedé sin novio, (mientras hacía de las mías, el hacía lo suyo por su cuenta, y me dejó por su compañera de trabajo) para mí fue difícil, pero Jorge fue la pequeña luz en esa oscuridad, aunque fuera solo por su amistad.

Pero las cosas empezaron a cambiar, de un momento a otro, nuestra amistad se volvió más sólida, y nos hicimos excelentes amigos y compañeros, amigos que se gustaban mucho y cuando habían pequeñas oportunidades me daba una buena dosis de sexo oral que me dejaban sin aliento; aunque las comparaciones son odiosas, José era muy tímido en este aspecto, y casi no permitía que le hiciera sexo oral, ni mucho menos el a mí. Yo quise evolucionar sexualmente con José, pero él prefirió quedarse atrás y eso aún me sigue doliendo. Por el contrario Jorge es un obsesionado por brindar placer y beber de mi fuente, que es bien generosa cuando él me pone un dedo encima y volviendo al tema, lo único que pasaba era sexo oral entre nosotros. Llevaba 4 meses en abstinencia, mientras tanto, su mirada hacia mi cambió, se volvió más transparente, más natural, puedo decir que le puedo ver el alma cuando me mira, la comunicación creció más, somos un complemento en el trabajo, en el estudio, en la amistad, todo indicaría que somos el uno para el otro, pero llegamos tarde al conocernos.

En noviembre se dio la oportunidad, nuevamente, esta vez estuvimos juntos una segunda vez, fue maravilloso, la tercera ni hablar, definitivamente es un hombre muy especial, una de las experiencias más hermosas que he tenido, pero siento miedo, ahora su novia ha vuelto para navidad, solo la vi llegar, y debo trabajar la otra semana con ellos dos, no sé cómo me vaya a sentir, no me quiero enamorar de él, siento que me atrae demasiado, pero no quiero sentir amor, porque es demasiado con la decepción que tuve con José. Su novia creo que es mayor que él, pero es una mujer muy arrogante, no sé cómo una persona como él puede estar con una mujer así; es dominante, superficial, y él es un loco, con pinta de artista, tal vez porque lo es; ahora es cuando me empiezo a sentir frustrada, como amigo, como persona, como amante es lo mejor, obviamente con sus defectos, lo que menos pretendo es idealizarlo, pero es tal cual hubiera preferido un hombre para mí, pero es imposible, es un amor tras bambalinas y siento que él me quiere, que hay algo más que sexo, más que amistad, hay algo más que no se definir que es, fue mi segunda vez (ahora ya lo sabe y se ha sorprendido, se siente honrado) donde pude experimentar el placer en su estado puro, sin sentimentalismo, donde un viejo ha cumplido con el deber de satisfacer plenamente a una colicuada, como me dice él. Ahora siento que es el principio del fin. Duele, porque quiero seguir sintiéndome bien, inteligente, deseada, importante, pero esto debe acabar, y con mayor razón ahora que está ella aquí. Acaba de llegar, y no veo la hora de que se vaya otra vez de modo que esta colicuada vaya corriendo a sus brazos nuevamente.

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