Tus acciones no eran acordes a lo que decías

Yo tenía que buscarte siempre para hablar y ya no podía soportarlo un segundo más. Te lo decía y tú me decías que me amabas aunque tus acciones no fueran acorde a lo que decías...

Nos conocimos por internet, empezamos a hablar todas las tardes, cada una de ellas más hermosa que la otra, el afecto iba creciendo como un pequeño bebé hasta un gran hombre.

Él era dulce, parecía perfecto. Un día una de nuestras pláticas comunes se calentó, acabamos diciendo nuestros más profundos deseos, nada más importaba, no había otra cosa que se hubiera sentido tan hermosa. Nos vimos por primera vez en enero, era mi cumpleaños, tenía miedo de no ser la que esperabas, pero siempre fuiste amable, después de eso todo se puso tan extraño.

Yo tenía que buscarte siempre para hablar y ya no podía soportarlo un segundo más, te lo decía y decías que me amabas aunque tus acciones no fueran acorde a lo que decías te creía, te seguía persiguiendo, persiguiendo aquello que tanto amaba, que tanto esperé, quería y pensaba que podía aun así entregarte mi amor pero qué difícil es dárselo a alguien que no tiene el más mínimo deseo de seguir más que sus palabras sin sentido.

Es tan difícil entenderlo, sigo sin saber que pasa por tu mente pero me cansé, mi corazón no puede seguir aguantando el seguir cayendo y cayendo del pedestal donde nuestro amor dormía.

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